Crema de lentejas con jamón y vinagreta de cebolla
Probablemente las sobras sean los elementos que más han hecho por la imaginación en la cocina. Miren ustedes, hay un plato exquisito que siempre está a mano: ¿Saben cómo se llama?: Crema de limpieza de frigorífico. Usted abre la nevera, a ser posible cuando ya esté en las últimas..¿Qué hay? ¿Un calabacín viudo, una cebolla soltera, dos tristes zanahorias...le quedan además un par de solitarias patatas?... Pues ya está: con unas especias o hierbas, sal, pimienta y un poco de aceite lo tenemos resuelto. Una turmix, un chino para que quede todo muy fino y algo de imaginación para rematar.
Verán, se trata de sorprender con la vista y las texturas. Imagine que ha hecho una crema de puerros. Quedará, por tanto, con un color claro, tirando a blanco. Necesitamos contraste de color y de sensación ¿Qué hacemos? Cogemos unas setas y las cortamos en juliana muy fina: las salteamos en pequeñas cantidades en aceite muy caliente, de tal manera que queden crujientes. Colocamos un poco encima de la crema. Y ahora el color: machacamos ligeramente un poco de pimienta roja, la desleímos en aceite de oliva y regamos unos hilillos por encima. Y listo, una monada.
Que la crema es, por ejemplo de garbanzos –sí, si, las sobras de un cocido, por ejemplo– pues freímos unos hilitos de bacon, los ponemos por encima, picamos perejil y lo batimos con aceite y regamos unos hilos por encima...y así, sucesivamente.
Platos excelsos de la cocina tradicional tuvieron como origen las sobras, o la escasez, o la necesidad. Probablemente el zarangollo, o las migas, muy posiblemente, algunos gazpachos, revueltos... seguro, la ropa vieja, determinadas tortillas.....Ya saben, mientras haya sobras, hay esperanza.
Limpiamos las piezas de secreto de la mayor parte de la grasa que los cubre y cortamos cada pieza en dos, de tal manera que tendremos ocho filetes. Las salpimentamos y reservamos. En una bandeja apta para introducirla en el horno colocamos las patatas ...
Escenario, la terraza del restaurante de un resort de golf, de esos que jalonan –para bien y para mal– algunas zonas de la región. Protagonistas, cuatro fornidos británicos de mediana edad, seguramente catapultados desde los brumosos aeropuertos londinenses, ...
Cocemos unas espinacas en el microondas al máximo de potencia 5 minutos . Las removemos y seguimos otros cuatro minutos. En un bol mezclamos bien un nuez de mantequilla líquida, 1 cucharada de harina, un chorrito de vino blanco y otro de nata líquida. ...