Yuca / LV
Patatas, pimientos, ajos, judías verdes, naranjas, limones, peras.... Eso es lo que uno encontraba en los mercados hace diez años. Una frutería de hoy es una muestra de lo enriquecedor que puede resultar el multiculturalismo. Hace diez años las frutas y verduras que veíamos en los mercados eran básicamente las mismas que hace siglos, las mismas que con sumíamos en la Península Ibérica unas décadas después del descubrimiento de América.
Pero, en los últimos años, el aumento de la población inmigrante, procedente de otras culturas ha traído consigo, entre otras muchas cosas, todo un abanico de posibilidades en productos y tipos de alimentación. En muchos mercados encontramos ya productos hasta ahora considerados exóticos propios de gastronomías del magreb, africanas, chinas y suramericanas.
Tubérculos como la yuca y el ñame, verduras como las ocras o los tirabeques, especias como el jenjnibre o la cúrcuma, las mil y una formas de la soja, los frijoles... son productos ya habituales en nues tros mercados, cerrándose así un curioso círculo histórico. Los españoles llevamos a las américas nuestra forma de cocinar, que en muchos casos se fusionó con los productos de aquellas tierras dando lugar a nuevas cocinas (la criolla, por ejemplo). Y ahora nuevos productos propios del otro lado del Atlántico han viajado de vuelta acompañando a la inmigración, enriqueciendo las cocinas peninsulares y dando lugar a una nueva fusión gastronómica. Toda una vuelta de tuerca histórica.
Difícilmente encontraremos mejor demostración de que en la mezcla, en el mestizaje está el progreso, el enriquecimiento, el desarrollo.
Limpiamos las piezas de secreto de la mayor parte de la grasa que los cubre y cortamos cada pieza en dos, de tal manera que tendremos ocho filetes. Las salpimentamos y reservamos. En una bandeja apta para introducirla en el horno colocamos las patatas ...
Escenario, la terraza del restaurante de un resort de golf, de esos que jalonan –para bien y para mal– algunas zonas de la región. Protagonistas, cuatro fornidos británicos de mediana edad, seguramente catapultados desde los brumosos aeropuertos londinenses, ...
Cocemos unas espinacas en el microondas al máximo de potencia 5 minutos . Las removemos y seguimos otros cuatro minutos. En un bol mezclamos bien un nuez de mantequilla líquida, 1 cucharada de harina, un chorrito de vino blanco y otro de nata líquida. ...