En 1890, el bueno de José Serrats se establece en Bermeo con una idea: difundir el sabor y poderío de los productos del mar Cantábrico, ya saben, «sardiña freskue» pero en versión refinada. Confiado en la excepcional calidad de la materia prima, impl
En 1890, el bueno de José Serrats se establece en Bermeo con una idea: difundir el sabor y poderío de los productos del mar Cantábrico, ya saben, «sardiña freskue» pero en versión refinada. Confiado en la excepcional calidad de la materia prima, implanta nuevas técnicas de conservación provenientes de Francia, lo que le abre las puertas de los mercados europeos, y unos años después, del gigante norteamericano. Cinco generaciones más tarde, el espíritu de la calidad es la norma de la casa. Las conservas de bonito del norte, atún claro y anchoa son de primera, siguiendo realmente procesos artesanales y respetando las artes de pesca tradicionales. Nos enganchan sobremanera las anchoas, muy finas, con su punto exacto de salazón, curreladas hasta el infinito para que se muestren inmaculadas y tersas, sin rastro de espinas ni pellejo. Nadan en semiconserva y los filetes no han sido sometidos al proceso de esterilización para que conserven intactas sus propiedades. Así que es mejor guardarlos en la nevera, y en cuanto puedan hacerse un bocata, pónganlos en fila sobre pan con la miga bien pintada de mantequilla.
José Serrats
Dirección: Polígono Landabaso, 3B. Bermeo.
Teléfono: 946 187 280